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PRESENTACIÓN

  ¿ENSEÑAR ES SOLO CUESTIÓN DE MÉTODO?  

Por :

Pilar de Vivanco, Psicóloga

Oficina de Orientación y Consejería
E-mail: fmorient@upch.edu.pe

 


El proceso de enseñanza y aprendizaje ha sido entendido de diversas maneras a lo largo de la historia, dependiendo del sistema económico preponderante y las necesidades relacionadas al mercado así como de cuestiones socio-políticas y/o culturales.Para el presente artículo, se va a tomar como referencia capítulos del texto de Ángel Pérez Gómez denominado “Comprender y Transformar la Enseñanza” (Editorial Morata, Madrid 1995).

La importancia de tomar conciencia del modelo que se utiliza con respecto a la enseñanza es porque la práctica docente va a estar sumamente influida por el esquema asumido.

  • LA ENSEÑANZA COMO TRANSMISIÓN CULTURAL: La concepción que está detrás de este enfoque es transmitir a las nuevas generaciones el producto de lo avanzado en cuanto a ciencia, tecnología y cultura. Este sería el punto de partida para posteriormente ir innovando, perfeccionando y complementando. Se le considera un enfoque tradicional en la medida en que está más centrado en los contenidos del aprendizaje que en habilidades o motivaciones personales de los alumnos. Investigaciones posteriores han demostrado que cuando el aprendizaje no es de interés de los alumnos o está descontextuado, termina extinguiéndose.
  • LA ENSEÑANZA COMO PRODUCCIÓN DE CAMBIOS CONCEPTUALES: En este enfoque el aprendizaje no es concebido como acumulación de información sino más bien considera al alumno como procesador de información. Los alumnos traen estructuras de pensamiento e informaciones previas, las que muchas veces difieren de la nueva información que están recibiendo, lo que generaría un conflicto cognitivo, que se solucionaría una vez que el alumno haga su propia síntesis personal, lógica y subjetiva.

En este contexto, pasamos a revisar posibles interpretaciones de los diversos MODELOS DEL PROCESO DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE.

A. EL MODELO PROCESO PRODUCTO

Parte del supuesto de que es la conducta del profesor y sus métodos de enseñanza los que determinan el aprendizaje de los alumnos. Ello supone la posibilidad de darle pautas al docente para ir mejorando su desempeño de acuerdo a los logros o déficits detectados.

Una de las principales críticas a este modelo es que en el ser humano hay aspectos que no son observables.Tampoco las conductas significan siempre lo mismo ni las personas actúan mecánicamente, por lo que no siempre responderán de la misma manera frente a los mismos estímulos, sino más bien lo harán dependiendo de la circunstancia y del contexto.

Otro aspecto que no considera este modelo es que el profesor/a también se ve influido por la actitud y conducta de los alumnos. Alumnos rebeldes, indisciplinados, indiferentes, etc. causarán impacto en los profesores generando diversas actitudes, desmotivándolos, frustrándolos, etc.

A este modelo también se le critica el no tomar en cuenta los contenidos de aprendizaje propiamente dichos, los que podrían, por ejemplo, ser alejados de los intereses y necesidades de los alumnos o ser muy complicados para su nivel, por ejemplo.

B. EL MODELO MEDIACIONAL

Este modelo se centra básicamente en los roles tanto del alumno como del profesor, considerándolos como los principales responsables de lo que acontece en el aprendizaje del aula.

Con respecto al profesor, influiría básicamente sus concepciones conscientes o inconscientes con respecto a cómo debe ser la enseñanza y el aprendizaje. De acuerdo a ello seleccionará y programará sus actividades de enseñanza y tendrá determinada postura ante las demandas y actitudes de los alumnos. Por otro lado, el alumno no archiva mecánicamente la información que recibe, más bien va a reelaborar y procesar, desde su subjetividad y su capacidad, dicha información.Es más, muchas veces incluso el alumno está de “cuerpo presente” en el aula pero su mente está distante, que para el caso es como si no estuviera.Y, aun en el caso en que estuviera intentando estar atento, su capacidad será siempre limitada, selectiva y subjetiva.

Algunas de las críticas a este enfoque apuntan al hecho de que se centra más en el sujeto que en el grupo, sin considerar que el grupo genera su propia dinámica, al margen del individuo.También que se concentra en las condiciones del aula sin tomar en cuenta lo que le ocurre al alumno fuera de ella. Además puede haber disonancia entre la forma de pensar y actuar del alumno. Finalmente, se le cuestiona el no darle mayor importancia a los contenidos del currículum.

C. EL MODELO ECOLÓGICO DE ANÁLISIS DEL AULA

Este modelo considera de vital importancia tanto las condiciones físicas como las psicológicas y sociales en los acontecimientos que se desarrollan en el aula. Considera el salón de clases como un microcosmos donde interactúan no sólo personas individuales sino también grupos. Toman en cuenta los roles correspondientes a cada uno de los involucrados, sin obviar la influencia mutua entre alumno y profesor, el rol activo del alumno como procesador de información y los aspectos subyacentes a las conductas humanas, contemplando tanto la interpretación subjetiva como la orientación social.

Este enfoque trasciende al proceso cognitivo y asume una perspectiva sistémica, donde el comportamiento y rendimiento del individuo o del grupo, depende de la estructura y funcionamiento del conjunto, así como de las conexiones con sistemas externos con los que se relaciona.

Es decir, en este modelo se consideran las variables situacionales, que se refieren tanto al ambiente físico (espacio, acústica, clima, ventilación, etc.) como al clima psicológico y social del aula, pues es ahí donde se producen las continuas interacciones tanto de los alumnos como de los profesores, lo que favorece la creación de diversas expectativas y genera un ambiente a favor o en contra de los objetivos y expectativas del profesor y los alumnos. Las variables experienciales aluden a la experiencia histórica de los agentes involucrados, que se expresa en su actuación cotidiana. Por último las variables comunicativas tienen que ver con las relaciones humanas, tanto a nivel intrapersonal (consigo mismo) como interpersonal.

Desde esa perspectiva, el modelo ecológico toma en cuenta tanto lo referente a las tareas académicas y su forma de estructurarse como al espacio de socialización, que pueden revelar actitudes implícitas o del currículum oculto, sea de manera abierta o velada (rebeldía, desinterés, distracción). Esto tiene que interpretarse como subsistemas dentro de un sistema mayor y no de manera aislada, debido a que se interinfluyen y cualquier pretensión de aislar las variables dificultaría la posibilidad de entender globalmente el sistema.

A este sistema se le critica porque descuida la importancia del contenido mismo del currículum como manera de condicionar la vida del aula.

Desde un punto de vista psicopedagógico, términos como subjetividad, motivación, interés, etc. son imprescindibles de tomar en cuenta en el proceso de enseñanza/aprendizaje, dado que consideran al ser humano de manera integral, involucrando directamente sus emociones y sentimientos, que son, en última instancia, los que determinarán la disposición del ánimo para enfrentar el proceso, facilitando o dificultando su marcha.

Se ha visto que el aula misma es un lugar de encuentro donde se establece un sistema de relaciones, que pueden ser relajadas, indiferentes, productivas o tensas; donde se manifiestan las actitudes, valores y creencias conscientes o inconscientes tanto del maestro con respecto a su rol como guía y de los alumnos en cuanto a resistencia, rebeldía o colaboración frente al rol del maestro, es decir, de acuerdo al liderazgo que se ejerza y la respuesta de los alumnos.

Potenciaría el trabajo del profesor/a el que él/ella sea consciente de los mecanismos que activa o desactiva en su práctica educativa. Cuando la evaluación del maestro es formativa, por ejemplo, la nota pasa a un segundo lugar y lo que importa es que el alumno aprenda, sepa ejecutar algo.La intervención docente estará en la línea de alentarlo, retroalimentarlo y corregirlo sin calificarlo, lo que puede bajar la tensión de la tarea.

El docente tiene que estar alerta, de tal manera que pueda ir adaptando su programa a las necesidades y potencialidades de cada grupo para fomentar el proceso de enseñanza y aprendizaje, considerando que el ser humano es integral y tiene necesidad de aprender, pero también de ser aceptado, respetado y estimulado, habida cuenta de que su mundo interior incluye espacios y ambientes de interacción a los que el profesor no accede pero que igualmente lo influyen. Una actitud abierta y comprensiva, que incorpore esas variables puede hacer que el alumno se sienta más cómodo y motivado para cumplir con sus responsabilidades de aprendizaje y se involucre positivamente en el proceso como un agente colaborador.

 
Facultad de Medicina de la Universidad Peruana Cayetano Heredia
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