La Universidad Peruana Cayetano Heredia es una institución académica relativamente joven, apenas va a cumplir 43 años de existencia.Durante este periodo ha ido incrementando progresivamente el número de sus integrantes, particularmente durante las últimas dos décadas, sin embargo aún podemos considerarla como una casa de estudios con una población no muy numerosa.
Mantiene su intención de hacer las cosas bien y correctamente, tratando de mantener incólume el criterio de excelencia en su accionar. Es por eso, que es importante reflexionar sobre la necesidad de una COMUNICACIÓN ADECUADA entre todos los miembros de la comunidad herediana.
Es imprescindible reconocer que la universidad está constituída por un grupo humano heterogéneo que obligadamente tiene que compartir intereses comunes.
Este grupo humano está conformado por los docentes, los alumnos, los exalumnos y el personal administrativo. Se distribuye en diferentes ámbitos y jerarquías, pero todos y cada uno son enormemente importantes para el quehacer de cada uno de todos los integrantes de la comunidad.
Existe una interacción que crea una dependencia entre todos y por lo tanto hay que hacerla fluida y coherente.Por ello es absolutamente necesario que exista la COMUNICACIÓN ADECUADA entre todos los niveles.
En esta era de la velocidad y efecto total, a pesar de los asombrosos adelantos tecnológicos, la relación entre los individuos sigue siendo imperfecta y muchas veces inexistente.
Sólo podemos relacionarnos si sabemos comunicarnos y hoy se dispone de muchos medios para hacerlo, pero definitivamente NO LO HACEMOS BIEN.
Comunicar significa informar, hacer saber, dar parte o hacer partícipe a otra persona de algo.
Para hacerla de forma adecuada debe ser clara, concisa y oportuna.
Conviene enfatizar que en toda comunicación siempre interviene un generador, un transmisor y un receptor.
A menudo se comete alguno de estos errores:
- Creer que al tratar de algo en un grupo, necesariamente todo el mundo, fuera de ese círculo, ya está informado de ello, olvidándose de COMUNICARLO ADECUADAMENTE y dando lugar a la falsa impresión de la existencia de las ingratas “argollas”.
- Hacerlo verbalmente a través de otra persona, sin considerar el célebre ejemplo del “teléfono malogrado”.
- Hacerlo por escrito sin revisar lo que se informa, confiando ciegamente en quien lo realiza y luego responsabilizarlo de los posibles errores.
- Creer que todos comprendieron lo que se quiso decir.
- Confundir la comunicación con la chismografía.
- No recordar que la buena información es enemiga de la comunicación emocional.
- Hay que estar calmado para hacerlo bien.
- No aceptar que para ser adecuada, la comunicación debe darse en ambos sentidos y ser tanto vertical como horizontal.
- No aceptar opiniones discrepantes.
- Escuchar sólo lo que le conviene.
- Evitar comunicarse por temor.
Finalmente es pertinente mencionar que la comunicación también se establece a través del gesto y la actitud, que muchas veces son más relevantes que el lenguaje hablado o escrito, pues es más importante el como se dicen las cosas que las cosas que se dicen.
Solo esforzándonos en comunicarnos convenientemente se podrá cumplir con el lema de nuestra universidad “SPIRITUS UBI VULT SPIRAT”, permitiendo así que en esta gran casa de estudios la familia herediana conviva adecuadamente.
Dr. Jorge Berríos Reiterer
Profesor Extraordinario Investigador
Director del Centro de Extensión Cultural UPCH