La
aventura de la red |
La Etiqueta en Internet
| Siempre se ha hablado de los usos y costumbres en la
mesa, en una reunión o inclusive en las cartas que enviamos o los documentos que ha
diario recibimos o enviamos. Ahora éstas reglas de comportamiento se trasladan al no tan
nuevo sistema de comunicación que constituye el correo electrónico. Este nuevo "manual de
carreño electrónico" es denominado Netiqueta cuya palabra es la conjunción
de las palabras. "net" y "etiqueta", llamándosele también Redtiqueta, Netiquette, etc. Los
usuarios avanzados de Internet no se cansan de atender y sugerir el uso de la Netiqueta,
por el bien de todos. Estas reglas y sugerencias se basan en algunos conceptos generales:
Lo primero que deberemos hacer será configurar correctamente nuestro programa de correo. Todos los programas modernos permiten poner el nombre del usuario, que será transmitido como remitente de los envíos que hagamos. Este dato debe cumplimentarse correctamente, porque es muy desagradable recibir un mensaje sin el nombre del remitente. Si, por alguna razón personal, no deseas desvelar tu verdadera identidad, puedes omitir los apellidos o utilizar un seudónimo de forma que los receptores puedan "reconocerte" y dirigirse a tí utilizando esa identificación. No uses iniciales o tu cuenta de correo en el lugar del nombre, puesto que a tus corresponsales les resultará incómodo dirigirse a tí utilizando esas letras que no significan nada. Los programas de correo también tienen una casilla para escribir una
dirección de Internet que será utilizada para los mensajes de retorno. Así, si otra
persona recibe tu mensaje y realiza una respuesta automática, este nuevo mensaje irá a
la dirección que tú hayas indicado en ese dato de "retorno". Firma tus mensajes con la información necesaria, pero no más. Si tienes
la posibilidad de incluir automáticamente un texto al pie del mensaje, procura que ese
texto sea breve, para no abusar de la transmisión. En general, la firma no debería de
sobrepasar las cuatro líneas, que dan suficiente margen para poner el nombre, el cargo,
la empresa, la dirección y el teléfono. No está bien visto incluir en la firma
automática dibujítos formados por caracteres, o citas a frases ingeniosas: la
repetición de estos datos en envíos sucesivos también se considera abuso del ancho de
banda, puesto que después de la primera ocasión ya no aportan información de interés y
consumen recursos de transmisión. Además, los dibujítos formados por combinación de
caracteres se ven de forma inadecuada en los lectores de correo modernos que utilizan
letra proporcional. Cuando contestes o continúes un mensaje precedente, conviene citar algunas líneas del texto original, para centrar el asunto del que se va a hablar; esto es una forma de refrescarle la memoria a nuestro futuro lector, pero no necesariamente todo el mensaje anterior. Específicamente nunca deben citarse: saludos en el inicio o al final de los mensajes; cabeceras automáticas (remitente, destinatario, etc.), la fecha del mensaje, la información de la ruta de transmisión del mensaje; las firmas; otros comentarios que sean irrelevantes en relación con la respuesta. Procura utilizar alguna estrategia visual para diferenciar los textos
previos citados respecto a las nuevas frases. Habitualmente se emplea el signo
">" que precede las líneas o párrafos citados. El nuevo texto debe
escribirse debajo del párrafo citado que se contesta; invertir este orden solo ocasiona
desorientación en el lector. Debe dejarse una línea en blanco entre las frases citadas y
los nuevos textos para facilitar la distinción entre ambos. En el título (asunto, tema o subjet) del mensaje pon dos o cuatro palabras que indiquen claramente el contenido del texto. A veces resulta muy incómodo buscar un título adecuado, pero siempre es más irresponsable transmitir el mensaje sin título. Procura usar un título que resulte significativo para el receptor; por ejemplo, enviar un mensaje al equipo de atención al cliente de WordPerfect, poniendo como título "WordPerfect" será de nula utilidad. Si hay varios mensajes de réplica y contrarréplica sucesivos debe mantenerse el título original, que así facilita el seguimiento de la conversación. Si posteriormente la conversación se orienta hacia otro tema, entonces conviene cambiar el título para evidenciar el giro en el tema tratado. En el cuerpo del mensaje puedes ser tan formal o coloquial como desees. La
mayoría de los internautas se tutean, independientemente de la edad o de la posición
social de la otra persona. Solo se suelen emplear formalismos en los mensajes dirigidos a
instituciones o en el correo comercial. Sin embargo, esto no autoriza a ser descuidado en
la composición. Si las palabras son lo suficientemente importantes como para escribirlas,
entonces son lo suficientemente importantes como para escribirlas de la forma más
correcta posible. Si envías un mensaje mal redactado, que no respeta las normas
habituales de escritura, que pueda denotar precipitación o poco interés en la
comunicación... todo eso puede ser interpretado por el lector como desinterés del
remitente, con lo cual pensará que está perdiendo el tiempo por leer algo que su autor
no considera importante. Quizá tu programa de correo te permita transmitir el texto en un formato avanzado, como el RTF (Exchange) o en HTML (Ms Mail y Netscape v.4). Solo se deben emplear esos procedimientos de emisión cuando estés seguro de que el receptor dispone del mismo sistema; en otro caso se provocará la transmisión de un fichero adicional que la mayoría de lectores no se molestarán en consultar: ellos también están muy ocupados y probablemente no se tomen la molestia de abrir un programa distinto (navegador o editor) solo para leer la misma información (presentada de otra forma). Si envías texto con formato, procura ser recatado en la utilización de colores y tipos de letra diferentes; el abuso de estos efectos produce cansancio en el receptor, incluso puede producir el resultado de que la "maravilla" visual distraiga la atención respecto al contenido de la información enviada. Es también importante indicar que sobretodo existen dos reglas básicas para comunicarnos en la Web que son: Sobriedad y Repeto. Que significa evitar los fondos de colores, sino tratar que en lo posible sean sobrios, cuidando nuestra ortografia especialmente. Asimismo, se debe evitar en los
posible escribir en mayúsculas, porque esto significa algo así como gritar
destempladamente, de igual modo el pedir la confirmación del recibo del mensaje puede
interprertarse como una acción de fuerza. Este artículo ha sido elaborado en base a las siguientes referencias: http://emn.derecho.uma.es/grumetes/netiquet.htm MMMastermail 18 |