Comentarios
al
Borrador Tentativo Preliminar del Informe de Auditoría de
Sistemas
presentado por BDO en Jun-2003
Dada la escala de tiempo y
esfuerzo en la cual se llevó a cabo la Auditoría de Sistemas,
encontramos el informe razonablemente formulado. La cobertura no
es exhaustiva ni la profundidad detallada, pero han identificado
independientemente situaciones ya conocidas por CC y CCI,
planteando asi mismo recomendaciones con las cuales en general
tenemos coincidencia.
Debemos formular algunas
precisiones puntuales:
- Con respecto a las
secciones I y II: Agradeceremos se incluya en el informe,
a fin de dejar constancia escrita de manera mas concreta
sobre la escala de la evaluación:
- el detalle de las
fechas en las cuales se efectuó la auditoría,
- la aclaración de que
hubo una entrevista (usualmente de una hora, y acompañada
en algunos casos por una inspección de las instalaciones)
con cada persona citada (tal como parece haber sido),
- la relación de la
documentación revisada.
- Con respecto a la sección
III.A.1 debemos indicar que la UPCH cuenta con una
unidad responsable al nivel de organización: el Centro
de Cómputo (CC), pero nuestras características
institucionales permiten, como señala el informe, que
las diversas áreas operen sus propios grupos y recursos
de sistemas con bastante independencia y sin coordinación.
CC tiene definidos lineamientos de largo plazo (documento
"Desarrollo de la Informática en la UPCH -
Lineamientos de Acción Estratégica"), pero, es
cierto, requieren reformulación y actualización en términos
de un Plan Estratégico de Sistemas. Hay un trabajo en
curso en esta dirección que se inició paralelamente a
la Auditoría.
- Con respecto a la sección
III.A.2: El alcance del Reglamento de CC incluye la
intervención de CC en las adquisiciones de hardware,
software y sistemas, pero aquí también se aplica el
comentario de que el alcance efectivo de estas políticas
es limitado debido a características institucionales.
- Con respecto a la sección
III.B: Si bien es cierto que los inventarios oficiales no
se encuentran totalmente actualizados, también es cierto
que los equipos son adquiridos mediante procedimientos
regulares y los documentos respectivos se archivan en
DGA, disponiéndose de estimados bastante
aproximados del parque disponible de hardware y software.
El archivo de las licencias de software está
oficialmente en CC, pero algunas unidades no informan
acerca de todas las licencias que reciben.
- Con respecto a la sección
III.C.1: Antivirus es una de las pocas políticas que CC
ha optado por NO tomar de manera corporativa.
El problema de los virus actualmente se maneja mediante
filtros en los servers de entrada, lo cual es
razonablemente costo-efectivo para la institución. La
posibilidad de adoptar un programa corporativo antiviral
está presente, pero su priorización no es inmediata.
- Con respecto a la sección
III.C.4: CC tiene asignado un servidor como respaldo de
sus restantes 9 servers (aunque se encuentra en producción,
opera tareas no críticas que pueden ser suspendidas), así
mismo la mayor parte (no todos, el router central es una
excepción importante) de los equipos de conectividad
bajo responsabilidad de CC operan en tandem. El grupo de
6 servers anteriormente usado en CC está siendo
transferido a Biblioteca, donde se espera también
asignar uno para respaldo. El sentido general del
comentario, sobre lo limitado de la capacidad de
respaldo, es correcto.
- La redacción de la última
conclusión debiera ser revisada. La política formal y
explícita de UPCH es muy clara: el software sin licencia
no está permitido
porque va contra la ley. Sabemos que la naturaleza de la
institución universitaria y las características de
organización que la Auditoría describe, permiten que en
algunos casos y por periodos breves se encuentre software
sin licencia. Si la auditoría ha constatado casos
concretos, debiera puntualizarlos; si la auditoría
dispone de algún estimado sustentado de magnitud,
debiera especificarlo; de lo contrario la redacción debe
limitarse a expresiones condicionales (como en las
secciones III.A.2 y III.B).
Encontramos interesante que
la Auditoría en general no señale ningún uso directamente
ineficiente o inapropiado de los recursos informáticos (los
hallazgos y recomendaciones planteadas implican, en general,
inversión adicional). Sería deseable un pronunciamento explícito
sobre la cuestión de si el empleo actual de los recursos informáticos
disponibles es adecuado o si debieran redireccionarse.